Todos quieren ser felices, pero todos lo consiguen? Muchas personas piensan que necesitan a su otra mitad para ser feliz, algo así como su media naranja y unas pocas piensan que se esta mejor sin pareja, eres mas libre y evitas conflictos de muchos tipos, la mayoría de estas segundas personas piensan así porque alguna vez les han hecho daño, y han sufrido por amor o simplemente no creen que este exista de verdad.
Des de que era pequeña siempre había creído en los príncipes azules, que vienen y te llevan en volandas, seguramente era por todas aquellas películas que veía una y otra vez, sí, esas películas de Disney que la mayoría de niñas han visto alguna vez en su infancia, cosas así como Blancanieves y los siete enanitos, la Bella y la Bestia, Cenicienta, etcétera. Pero a medida que iba creciendo y conociendo a más gente me daba cuenta de que no era verdad y entonces decidí no creer mas en esas tonterías y empece a pensar que el y comieron perdices solo existían en esas películas, y ahora que ya me considero mas adulta y e experimentado más cosas pienso que el amor sí existe, no exactamente como lo pintan en las películas pero sí.
En el mundo real también puedes encontrar el amor pero de otra forma, de una forma más ''real'' digamos, en las películas se enamoran y sale alguna persona mala que intenta evitar que estos estén juntos, se deshacen o escapan de dicha persona y ya esta! a comer perdices, en cambio en la realidad las peores personas podemos ser nosotros mismos, quiero decir las personas que fastidian el final feliz, posiblemente sin querer, o porque no somos lo suficientemente valientes como para afrontar nuestros miedos y por eso nos rendimos, y decidimos no luchar. En ocasiones nos da miedo perder y preferimos no intentarlo, y es en ese momento cuando no alcanzamos el final feliz que queremos, pero si todos lucharan batalla tras batalla, aunque en alguna se pierda, si se sigue intentando, al final alcanzaríamos la gloria.
Además si has vivido una relación buena aunque no paséis el resto de vuestra vida juntos igualmente habréis sentido ese amor, y mientras duró lo habréis disfrutado y seguiréis teniendo el recuerdo de esos buenos momentos, en los que erais felices y seguramente no cambiaríais esos momentos por nada, dicen que cuando una persona pasa por tu vida siempre te dejara algo de él y a la vez se llevara algo de ti, y ese algo que haya dejado tal persona formara parte de ti para siempre, y créeme te sentirás agradecida por aquello que te dejó.
Yo tengo muchos miedos, y suelo cometer bastantes errores, normalmente prefiero rendirme a luchar porque me da miedo intentarlo y perder, pero estoy cansada de perder, de quedarme a mitad de camino y de no saber lo que habría pasado si lo hubiese intentado, y me arrepiento de muchas cosas incluso a veces me pregunto que habría pasado si lo hubiese intentado, pero también me alegro porque gracias a todos esos errores e aprendido y no quiero decir que no me vaya a equivocar nunca mas simplemente me equivocare menos.
Y esta vez luchare e intentare lograr ese final feliz, pero si no lo consigo igualmente habré ganado, porque lo que estoy viviendo con él es algo que no cambiaría por nada del mundo y si se acabase algún día, me seguiría quedando estos fantásticos recuerdos.
diumenge, 31 d’agost del 2014
dimecres, 27 d’agost del 2014
Capítulo 5. ¿Qué es el amor♡?
Muchos hablan de amor, pero cuantos saben realmente lo que es? Algunos dicen haberlo vivido, otros afirman estar viviéndolo, y otros simplemente se limitan a ignorarlo. Yo creo que el amor es un sentimiento, es una especie de afecto y cariño que le coges a una persona, normalmente del sexo opuesto, aunque eso ya depende de los gustos de cada uno, es una especie de sensación bastante difícil de explicar, cada uno siente el amor de una forma diferente.
Algunos nunca lo han encontrado, otros están en una relación pero no hay amor alguno en medio, unos cuantos lo están viviendo a su forma y los últimos se enamoran cada noche de una persona diferente. El amor es como una montaña rusa de sentimientos? yo diría que si, todos creemos que el amor es algo muy bonito pero dentro de todo siempre esta algo malo, el amor no solo trae alegría, felicidad, complicidad... también puede doler, no es solo rosas como las películas de Disney Channel, con el amor también se sufre, se llora y se entristece, que es cuando decimos que nos han roto el corazón.
En cuanto a mi, pienso que el amor no es el hecho de estar con una persona, que dos personas estén juntos no quiere decir que estén enamorados, puedes sentir muchas cosas, afecto, cariño, seguridad, estabilidad, comodidad... Pero yo pienso que el amor de verdad es más, es aquel que te lleva hasta la locura, que no te deja dormir por las noches, que te hace sentir la necesidad de estar con la otra persona, aquel que no se puede explicar con palabras, ese que a veces te deja sin aliento, el que se ve a la vista.
Yo creo que estoy enamorada, porque solo pienso en aquella persona, solo tengo ganas de verle, me pongo nerviosa cuando esta cerca o me observa fijamente, se me pone la piel de gallina cuando su piel se roza con la mía sin querer, cuando me abraza solo pienso en que me podría pasar el resto de mi vida así, entre sus brazos y cuando me besa siento que soy la persona mas afortunada y feliz del mundo. Si le tengo cerca solo quiero que el tiempo se pare para que no se vaya jamás y cuando esta lejos no hago mas que contar las horas, los minutos y los segundos que faltan para volver a verle. Cuando no estamos juntos pienso que con un minuto a su lado tendría suficiente y cuando lo tengo delante solo quiero más y más, es como si nunca tuviese suficiente. Pero en fin, que sabré yo del amor.
Algunos nunca lo han encontrado, otros están en una relación pero no hay amor alguno en medio, unos cuantos lo están viviendo a su forma y los últimos se enamoran cada noche de una persona diferente. El amor es como una montaña rusa de sentimientos? yo diría que si, todos creemos que el amor es algo muy bonito pero dentro de todo siempre esta algo malo, el amor no solo trae alegría, felicidad, complicidad... también puede doler, no es solo rosas como las películas de Disney Channel, con el amor también se sufre, se llora y se entristece, que es cuando decimos que nos han roto el corazón.
En cuanto a mi, pienso que el amor no es el hecho de estar con una persona, que dos personas estén juntos no quiere decir que estén enamorados, puedes sentir muchas cosas, afecto, cariño, seguridad, estabilidad, comodidad... Pero yo pienso que el amor de verdad es más, es aquel que te lleva hasta la locura, que no te deja dormir por las noches, que te hace sentir la necesidad de estar con la otra persona, aquel que no se puede explicar con palabras, ese que a veces te deja sin aliento, el que se ve a la vista.
Yo creo que estoy enamorada, porque solo pienso en aquella persona, solo tengo ganas de verle, me pongo nerviosa cuando esta cerca o me observa fijamente, se me pone la piel de gallina cuando su piel se roza con la mía sin querer, cuando me abraza solo pienso en que me podría pasar el resto de mi vida así, entre sus brazos y cuando me besa siento que soy la persona mas afortunada y feliz del mundo. Si le tengo cerca solo quiero que el tiempo se pare para que no se vaya jamás y cuando esta lejos no hago mas que contar las horas, los minutos y los segundos que faltan para volver a verle. Cuando no estamos juntos pienso que con un minuto a su lado tendría suficiente y cuando lo tengo delante solo quiero más y más, es como si nunca tuviese suficiente. Pero en fin, que sabré yo del amor.
dimarts, 26 d’agost del 2014
Capítulo 4.3. You belong with me
Se podía escuchar el sonido de las olas, las golondrinas volaban en circulos, la brisa le acariciaba el pelo, ella abrió los ojos pestañeo y levanto la cabeza, tiene los ojos de un tono castaño claro similar al color de la miel.
Miró hacía todos los lados estaba confundida, no sabía donde estaba ni recordaba como llegó allí. Mientras ella observaba a su alrededor intentando identificar alguna cosa que le fuese familiar, el mar hizo de las suyas, agua cristalina y burbujas blancas como las nubes avanzaban hacía ella, una tras otra, a medida que iban avanzando las pequeñas se desvanecía para crear una todavía más grande, y de pronto ¡plash!
La ola chocó contra ella, con fuerza pero sin intención de lastimarla, dejándola así, empapada de cabeza a pies.
Capítulo dedicado a esa persona que insisté en que haga un 4.3
Miró hacía todos los lados estaba confundida, no sabía donde estaba ni recordaba como llegó allí. Mientras ella observaba a su alrededor intentando identificar alguna cosa que le fuese familiar, el mar hizo de las suyas, agua cristalina y burbujas blancas como las nubes avanzaban hacía ella, una tras otra, a medida que iban avanzando las pequeñas se desvanecía para crear una todavía más grande, y de pronto ¡plash!
La ola chocó contra ella, con fuerza pero sin intención de lastimarla, dejándola así, empapada de cabeza a pies.
Capítulo dedicado a esa persona que insisté en que haga un 4.3
dilluns, 25 d’agost del 2014
Capítulo 4. Se valiente y enamórate una vez más.
El cielo estaba nublado, y las hojas estaban siendo arrancadas de sus ramas y seguidamente llevadas por el viento, este año las estaciones no se han puesto de acuerdo, el verano llegó tarde y se fue muy pronto, pero nos dejó a su aliado, recordándonos que a mitades de agosto hay que ir ligeros de ropa. Estaba decidida a dejar que él me enamorase, ya no tenía más dudas, quería arriesgarme, vivir y disfrutar aquellas sensaciones que él provocaba en mí, quería estar con él, y ser feliz, dejando que me alegrase los días, y me encantase con sus palabras, quería creer en el amor y en los finales felices, quería intentarlo, dejarme llevar por los sentimientos, porque iba a seguir dándole vueltas a todo esto si sabía que no podía huir de mis sentimientos hacía él? Quería arriesgarme, y si no lo hacía igualmente ya estaba enamorada de él, el daño sería menor pero de todas formas ya estaría hecho, en vez de eso porque no disfrutarlo y vivir-lo al máximo? Eso es lo que había decidido hacer, y no era nada difícil, todas aquellas tonterías se habían esfumado. Estaba allí junto a él viviendo un sueño que jamás había imaginado. Él me daba todo lo que me faltaba, estabilidad, seguridad y confianza. Me cogía de la mano y entrelazaba sus dedos con los míos, mientras paseamos por las cálidas calles de Barcelona, él hablaba de algo, me estaba contando alguna anécdota y yo hacía como si le escuchase mientras me distraía con las letras de los carteles y el vestuario de las personas que nos cruzábamos, no quería que se diese cuenta de que no le estaba prestando atención así que asentía con la cabeza y le sonreía, o tan solo me limitaba a repetir la ultima palabra que él había dicho. Era demasiado feliz como para pensar que el periódico no reflejaba el verdadero numero de habitantes que había en una población.
Le cogía del brazo y tiraba de él, y apoyaba mi cabeza sobre su hombro, entretanto él seguía hablando, tal vez me interesaría lo que me estaba contando pero estaba demasiado distraída intentando averiguar porque su hombro es más cómodo que cualquier otro, me miraba y continuaba hablando, posiblemente se ha percatado de mi falta de atención así que tenía que decirle algo -ah si?, y eso?, ya..., bueno.. - le decía mientras le miraba fijamente y me reía, porque no tenia ni idea de lo que me estaba hablando, pero no quería que se diese cuenta.
Nos sentamos en alguna terraza, yo ya ni sabía donde estaba pero él seguía comentando esa cosa que no logro recordar, me gustaría poder estar mas atenta a lo que me decía e intentaba escucharle pero no podía, le tenía sentado en frente mío, el movía la boca mientras yo pensaba en cuanto me apetecía un beso suyo y lo buenos que son esos labios, seguía asintiendo con la cabeza y él seguía hablando conmigo, mientras él estaba en su mundo yo estaba en él mio, ahora pensaba en sus ojos que me miraban fijamente, ese tono de verde intenso rodeado de largas pestañas, pero que pestañas más largas y rizadas, y que ojos tan verdes y brillantes, que mirada tan dulce y seductora. Aparte la mirada rápidamente, no podía seguir mirándole a los ojos tenía que dejar de pensar en él, tal vez le podría contar esa cosa que me había pasado por la mañana, -me cogió de la mano y empezó a acariciar mi palma, recorría mis dedos con la yema de su índice- tiene las manos tan suaves, y grandes que son perfectas junto a las mías. Estiraba mi mano al lado de la suya, lo ves? Se ven perfectas juntas -pensaba para mis adentros- ya estaba distraída otra vez.
Capítulo 3. Porque si es con él, merece la pena intentarlo una y mil veces
Estaba enamorada, pero eso no era lo mejor, lo mejor de enamorarse es que la otra persona también se enamore de ti. Él me demostraba lo que sentía cada día y todos los días, sabéis eso que dicen sobre las mujeres? -Que hay que enamorarlas todos los días- él lo hacía, todos los días aparecía para sorprenderme, venía des de la otra punta de la ciudad solo para verme, se quedaba a mi lado y me observaba durante horas mientras yo trabajaba. Pero eso contrarrestaba mis temores, seguía teniendo miedo, seguía estando insegura, seguía sin creer que por fin había encontrado a esa persona que me quería de verdad.
Probablemente si lo sabía, sabía que el me quería, pero no quería verlo, estaba asustada y no quería reconocer lo que estaba pasando, prefería pensar que no era verdad, que no iba enserio o que solamente me veía como un pasatiempo más, intentaba evitar ilusionarme ya que casi siempre acababa decepcionada y con el corazón roto. Quizá fue así como construí mi coraza, para protegerme de los de más, para no volver a sufrir.
Con el tiempo había aprendido a no confiar, no sentir y no querer, podía ser una persona muy sociable, simpática y atenta con los demás y ayudarles en todo lo que podía pero siempre impidiendo que los demás se acercasen a mí, siempre dejándolos al margen de mi vida, evitando cualquier tipo de lazo sentimental. Pero con el era imposible, no podía tratar de ser distante con él, cuando venía a verme todos los días sin importar las escusas que le ponía, las tonterías que le decía para que no viniese, las infinitas artimañas que usaba para que se quedase en casa descansando. Él siempre aparecía, en algunas ocasiones ni me avisaba y de repente estaba allí, plantado delante mio sonriendo como un niño travieso que acaba de comerse una chocolatina sin permiso.
Era una tontería tratar de no enamorarse de una persona como él, tan sonriente, simpático, cariñoso... Con esa mirada tan dulce que te cautiva, esa sonrisa tan radiante que te deslumbra. Es una persona muy alegre, y alegra a todos aquellos que están a su alrededor, te transmitía una sensación de calidez y bienestar, al igual que el rayo de sol que ilumina la mañana de un frío invierno.
Todos los días, o mejor dicho de lunes a viernes, se levantaba a las seis de la mañana y empezaba a trabajar a las siete, salía del trabajo sobre la una o dos del mediodía, se iba a casa a comer y alrededor de las cuatro ya lo tenía allí, delante mío contándome alguna anécdota, o simplemente observándome des del asiento. Las veces que podía, salíamos a tomar algo, nos sentábamos en alguna terraza y nos quedábamos allí hablando de cualquier tontería, ya que lo único que queríamos era pasar un rato juntos. Otras veces tan solo venía al bar a verme, se sentaba unas horas en la barra y después se volvía a casa.
Yo no entendía del todo el por que de todos esos viajes, teniendo en cuenta que hay casi una hora de camino y que se levanta tan pronto, lo mas lógico sería quedarse en casa descansando o salir a dar una vuelta pero sin alejarse mucho de casa. Incluso alguna vez le había insistido en que no viniera ya que yo no iba a poder salir para estar un rato con él, pero él nunca me hacía caso, siempre venía, parecía como si no le importase que yo no tuviera tiempo para él y siempre me decía que con poder verme era suficiente, que solo necesitaba sentirme cerca, y que todo trayecto valía la pena si era para poder pasar un rato a mi lado.
Como iba a negarme si según él, con solo verme la cara ya se iba contento a casa, como iba a resistirme a esas palabras que no hacían más que acariciar mis oídos? Ya lo veía claro, el riesgo merecía la pena, si es con él lo intentaría una y mil veces, porque con su forma de ser me había cautivado, había hecho de todas las dudas, los miedos y las inseguridades humo, y se habían esfumado siendo llevados por el viento. Porque él me dijo que lo iba a intentar, que me quería y que quería que formase parte de su vida, igual que yo quiero que él forme parte de la mía.
Capítulo 2. La vida es un sin fin de retos y obstáculos, pero tu decides si quieres seguir intentando o quedarte en el camino.
Estaba perdida, enamorada y encantada por él, pero tenia miedo, dudas e inquietudes; mi corazón me decía que tenía que seguir adelante, vivir el momento y disfrutar al máximo, pero mi cabeza me decía todo lo contrario. -Él es una persona adulta que a vivido el doble que tú, sabe lo que quiere y tiene la vida hecha, con su trabajo, su casa, sus amigos, como crees que vas a encajar tú en todo eso? Si tan solo eres una niña que todavía no tiene claro lo que quiere en la vida.- Mientras mi mente intentaba razonar con mi corazón yo estaba allí dejando que el tiempo pase, intentando llegar a un punto medio, esperando algún tipo de señal que me indique el camino correcto.
-Él es un encanto, una persona sociable y simpática que agrada a cualquiera, adulta y con las cosas claras, pero a veces también era un poco payaso o eso dice el, actuando como un niño y diciendo cosas sin sentido, lleno de energía y curiosidades, era imposible no reírte a su lado, pero y yo?- me preguntaba una y otra vez si era lo correcto, si debía hacer caso a mi corazón o a mi cabeza, si el realmente se enamoraría de mi como yo lo estaba de él. Teníamos mucha diferencia de edad y yo estaba llena de paranoias y traumas, no sabía si sería capaz de quererle como se merecía ni si sabría tratarle como debía.
En las relaciones anteriores siempre la había fastidiado de alguna forma u otra, siempre acababa haciendo algo mal aunque no fuese lo que pretendía, y sabía perfectamente como era yo, una niña con muchos pájaros en la cabeza, que a la mínima ya se molestaba y se enfadaba, e incapaz de hablar las cosas. Siempre me lo guardaba todo hasta que no podía más, y llegados a ese momento simplemente explotaba y me volvía loca, no escuchaba cuando creía tener la razón, y nunca les daba la oportunidad de cambiar. Tal vez solo eran tonterías que si lo hubiese dicho en ese momento se habría arreglado sin ningún problema, quizás solo fuese un malentendido que si hubiese comentado en su momento se habría aclarado. Pero no, yo no era así, era lo que literalmente se dice una niñata y actuaba como tal.
En cambio él, tan seguro de si mismo y decidido en lo que hace, me soportaría? Aguantaría todos mis altibajos? O en cuando me conociese de verdad saldría corriendo? Y si decido lanzarme y en cuando esté totalmente ciega de amor él se da cuenta de que somos demasiado diferentes y se va? Entonces que tendría que hacer? Saldría herida, dolida y destrozada. Valía la pena arriesgarme a sufrir? O era mejor quedarme donde estaba y como estaba, sola y concentrada en mis cosas, sin distracciones, sin amor, sin él.
diumenge, 24 d’agost del 2014
Capítulo 1. Simplemente sucedió
La
vida da muchas vueltas, nunca sabes a quien te vas a encontrar en la
siguiente esquina, tal vez te preguntes donde esta el amor de tu vida
y te lo cruzas todos los días, quizás busques a esa persona que te
sorprenda y la tienes delante pero no te das ni cuenta. A veces las
cosas pasan cuando menos te lo esperas o como menos te lo imaginas.
Nunca
habría pensado que me enamoraría de una persona que me dobla la
edad, hasta que pasó. Y es que cuando tiene que pasar, es todo tan
fácil, simplemente sucedió sin que me diese cuenta de cómo, cuando
o por qué, ya estaba pensando en él todos los días, se me escapaba
esa sonrisita tonta cuando lo veía y no hacía más que contar las
horas que faltaban para que volviese a aparecer.
Sinceramente
no me costó fijarme en esos ojitos de color verde oscuro, ni en esa
sonrisa cálida y acogedora, o esa tonalidad de piel tan peculiar. La
primera vez que lo vi se me quedo mirando, tal vez fue solo unos
segundos, pero los segundos también dan para mucho, en ese breve
instante pensé -que hombre tan atractivo, si tan solo tuviese un par
de años menos- durante esos segundos pude fijarme en su rostro, ojos
verdes, piel blanca, labios rosados y esa sonrisa radiante. En aquel
momento no le di importancia, hombres guapos puedes ver muchos y mas
cuando trabajas de cara al público. De hecho no solía pensar en
chicos y mucho menos en hombres, estaba demasiado liada ocupándome
de mi mundo, mis tareas, mi futuro, mi familia...
Y
estaba muy tranquila sola, por fin había aprendido a estar conmigo
misma y era una locura meterme en otra relación con lo que me había
costado superar la anterior, después de seis meses había curado las
heridas de mi corazón y había aprendido muchas cosas mientras
reflexionaba sobre lo que pasó, lo último que quería en ese
momento era enamorarme.
Pero
a veces cuando es el momento simplemente pasa, y por mas que quieras
no puedes huir del amor, no puedes evitar pensar en esa persona que
con su mera presencia ya te alegra el día, que con tan solo una
mirada te hace sentir especial, y con una sola sonrisa hacía ti
produce el extraño efecto que hace que te equivoques en una cosa tan
tonta como veinte menos uno son diez-y-nueve, y no treinta-y-nueve.
Sí,
estoy enamorada de aquel hombre que de vez en cuando pasaba por el
bar, se sentaba con sus amigos y que pocas veces habíamos llegado a
hablar de alguna cosa. Esa persona que antes casi ni existía para
mi, ahora es la primera persona en la que pienso al despertar y la
ultima antes de dormir.
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